Germán Lago

 

Lago Durán, Germán. Nació en Vigo en 1883. Murió en Madrid el 19 de diciembre de 1967. Residió en Ramallosa y en Gondomar (Pontevedra), donde dirigió una rondalla y un orfeón a los 17 años. Más tarde es pensionado por el Ayuntamiento de Vigo, y marcha a Madrid a cursar estudios de violín y armonía. En 1909 un periódico de Vigo da la noticia sobre un examen en el Conservatorio de Madrid para obtener plaza de profesor de violín, en la que el opositor Germán Lago obtuvo la calificación de sobresaliente y fue propuesto para perfeccionar su carrera en el extranjero. De esta época datan dos obras suyas tituladas «Labranzas» y «Meu Fillo». Hombre culto, conocedor de varios idiomas; era de complexión robusta y muy alto. Sus amistades le llamaban cariñosamente «el guapo largo». Así en un recorte de prensa se podía leer: «Lago es un hombre muy alto, delgado, de porte y ade­manes distinguidos. Y este hombre singular que toca la guitarra, el laúd, la man­dolina, el violín y el piano, reúne tales cualidades de formidable organizador, que raramente se hallaría otro que se le pueda igualar». En 1911 formó la Orquesta Mandolinista Española, compuesta de instrumentos de púa, guitarra y piano. Una grave enfermedad repercute en su carrera artística: no puede tomar posesión como profesor de violín en el Conservatorio de Madrid, y se ve obligado a disolver la citada orquesta. Se marcha a Vigo por motivos de salud y vuelve a Madrid después de un año para trabajar en el Instituto Geográfico. Lago se anima y organiza la Orquesta del Centro de Hijos de Madrid, integrada por instrumentos de púa y guitarras haciendo su presentación el 26 de julio de 1915. La agrupación se disol­vería por problemas económicos. Como Germán Lago había ido confeccionado un archivo con sus adaptaciones resuelve usado en lo que fue su obra por excelencia:

La Orquesta Ibérica de Madrid. En 1928 constaba de cincuenta profesores y celebra un concierto preparatorio el 1 de abril de 1929. Durante varias actuaciones tuvo muy buena acogida. Una de ellas tuvo lugar en junio de 1932 en el Teatro Principal de Zaragoza. La Rondalla Orós obsequió con una serenata esta actuación, deleitán­dola con las coplas de notables joteros como Felisa Galé, José Badules y Bienvenido Orga. Un simpático fragmento decía así:

 

Que no lo busquen en Suiza

porque no lo encontrarán,

un lago que valga tanto

como Lago (Don Germán)

 

 

orquesta-iberica.jpg

Ilustración obtenida de: “Los instrumentos de púa
en España” J.J. Rey y A. Navarro (Madrid, 1993, Alianza)  

La Orquesta Ibérica también actuaba en el Lar Gallego, donde siempre encontró simpatizantes y amigos. Algunos conciertos en este centro fueron retransmitidos por Unión Radio, emisora local. La revista musical Ritmo cita varias veces a esta orquesta, quejándose del «retraimiento» del gran público en los conciertos.

«Don Germán» alternaba sus ensayos con el trabajo que tenía en Hacienda, donde llegó a ser Jefe de Administración. También daba clases de guitarra, bandu­rria y laúd en la Sociedad Fomento de las Artes. Aparte de esto fue nombrado socio número 30 de la Asociación Española de Concertistas el 13 de febrero de 1930 ofreciéndosele un puesto de catedrático de guitarra en Tetuán (Marruecos español). Lago no sólo dirigía y transcribía, también componía. Escribió para banda dos obras: una titulada «Recordación» (Editada por la Ed. Música Moderna), y «Gondo­mar», pasodoble de ambiente gallego. Precisamente este pasodoble abrió un con­cierto de la Banda Municipal de Madrid celebrado en el Parque del Retiro el 5 de abril de 1936, cediéndole la batuta a Lago el director de dicha banda José María Martín Domingo. Germán Lago fue también un insigne y codiciado maestro. Fami­lias ilustres como el duque de Extremera, el conde de Montarco, le confiaron a sus vástagos. Juan Aguilar, prestigioso médico de la época, buen conocedor y muy aficionado a la música, puso en sus manos la formación de sus hijos. Con ellos creó el sexteto del cual surgiría luego el Cuarteto Aguilar.

Cuando el Cuarteto Aguilar ya había alcanzado el éxito no olvidó a su maestro, a quien invitaron a establecerse con ellos en América. Una foto dedicada por Eze­quiel Aguilar con fecha 20 de abril de 1930 decía así: «Años y años, mundo y mundo, y siempre con el mismo agradecimiento y cariño a mi maestro Lago». La guerra civil interrumpió la historia de la Orquesta Ibérica. De esta primera etapa quedaron impresas en discos de la marca Odeón, la «Serenata de la Fantasía Mo­risca» de Ruperto Chapí y el «Capricho Árabe» de Francisco Tárrega. El precio del disco era de 9 pesetas.

Después de la contienda, Germán Lago quiere rehacer su sueño. La Falange le ofrece la inclusión de la Orquesta al Movimiento. El maestro se niega y son en cambio los amigos gallegos de antaño los nuevos mecenas de la Ibérica. Su rea­parición en Madrid en el año 1940 provocó un aluvión de comentarios de los que extraigo:

«Francamente interesante es la audición de las obras españolas antiguas por ser desconocidas del público y encerrar un valor que debe enorgullecemos. Y las transcripciones del maestro Lago son muy acertadas, teniendo un gran sabor en los instrumentos de pulso y púa, que semejan a veces una vihuela, a veces un clavecín. Debe difundirse esta música, y para ello no debería falta de ayuda a la orquesta Ibérica y su entusiasta director». Oosé María Franco en YA, 8 de octubre de 1940).

«He tenido ocasión de escuchar un concierto a la más españolísima orquesta que pueda imaginarse. Ciertamente, no es nuevo este intento del gran artista y director Germán Lago; era jovencito y tenía el pelo rizado cuando comenzó a hacer pinitos orquestales, formando grupos más o menos nutridos. Cuarenta profesores constituyen la orquesta Ibérica, entre laúdes y guitarras. Bandurrines chiquiticos que suben a la estratosfera, bandurrias estudiantiles, laúdes altaneros y masa de guitarras, todo ello estupendamente guisado y servido; logrando una sonoridad llena, aunque jamás agria, y obteniendo preciosos detalles de finura y delicadeza. “Cantigas” del siglo XIII, “Variaciones” de Narváez, “Danzas” de Gaspar Sanz. En fin, lector, que fuimos saltando de siglo en siglo, hasta llegar a nuestra aperreada época.

Pero ilustre músico, ¡Usted no es un Lago, usted es un mar: el Pacífico!». Joaquín Turina en Dígame, 7 de octubre de 1940).

Como se ve, una de las virtudes que se atribuyeron a la Ibérica fue el que figurasen en sus programas músicas de siglos pasados, y tal entusiasmo produjo que el diario Informaciones del 2 de enero de 1949 no dudó en poner en portada una foto de la citada orquesta, anunciando «a bombo y platillo»:

MÚSICA DE PULSO Y PÚA El Maestro Lago y la Orquesta Ibérica de Madrid, como los nobles del siglo XVI, 40 madrileños tañen laúdes y guitarras. Gracias a ellos escuchamos partituras que oyó el Emperador Carlos V, Felipe II y la Corte Imperial.»

Trabajo y sudor diario les costó a los hombres de la Ibérica conseguir estas críticas. De ensayar en el Lar Gallego, pasaron por otros de la calle Farmacia, plaza de Santa Ana, o calle Imperial, local compartido con la Banda Municipal de Madrid. Ensayaban de 10 a 12 de la noche varios días a la semana. A pesar de rechazar el apadrinamiento de la Falange, en 1948 intentó hacer la Orquesta de Instrumentos Españoles de las Organizaciones Juveniles estableciendo tres grados de estudio para la incorporación de los alumnos. En el último curso el alumno aprendería instrumentos especializados como el bandurrín, el laúd contralto y el laúd bajo.

Las buenas críticas y logros artísticos, desembocaron en una ayuda oficial para la orquesta. Parece ser que Pedro Moreno, concertista de guitarra de la orquesta, tenía entre sus alumnos al infante José Eugenio de Baviera quien intercedió ante el ministro de Educación y Ciencia Ibañez Martín. En 1949 se le concede a la Ibérica una subvención de 60.000 pesetas anuales. Otro gran elogio vino del ex­tranjero. El doctor Vallejo Nájera, amigo de la orquesta, llevó a un ensayo a Kar! Wecher, director del Hollywood Bowl, que era uno de los locales de conciertos más importantes del mundo. Tantos fueron los elogios y la gratitud por parte de este empresario que el diario Los Angeles Times recogió la noticia afirmando que el Sr. Wecker se había llevado dos grandes impresiones de España: una, la colec­ción de Stradivarius del Teatro Real y la otra la Orquesta -Ibérica de Madrid.

La actividad de la orquesta no se deruvo y efectuó una gira por Zamora, Palencia, Valladolid, solicitando ayuda para dar conciertos en Suiza, Holanda y Suecia, países que la habían invitado. Pero no la obtuvo. En 1957 decayó su actividad ofreciendo su última actuación importante en el Instituto de Cultura Hispánica.

El maestro Lago tenía la cualidad de poseer buena voz; cantaba bien fados y tangos. Algunos de sus amigos lo animaron a que se dedicase a ello profesional­mente.

Pero lo que ha perdurado es su labor como adaptador. En los años de escasa actividad de la Ibérica realizó un trabajo para la Editorial Música Moderna consis­tente en arreglos para rondalla (bandurria l.’, bandurria 2.’, laúd y guitarra) de más de 250 obras. La Orquesta Ibérica se disolvió en 1965 como entidad jurídica. Para terminar esta historia, la opinión de un musicólogo, el padre Federico Sopeña, quien recordaba con nostalgia:

«Hace ya siete años, es decir, en el año inolvidable, fecundo y alegre del “Con­cierto de Aranjuez”, Regino Sainz de la Maza nos llevó a un local de ensayo situado no sé donde. Se trataba, nada menos, que de una orquesta de “instrumentos espa­ñoles”; para mí, en plena fiebre, Dios me la conserve, de antipintoresquismo, aque­llo era una invitación para el recelo y aun el desprecio. Al día siguiente le contaba mi impresión a don Eugenio D’Ors. Esto es maravilloso: bandurrias, guitarras, in­terpretando la música española menos pintoresca, música de vihuelistas, de Cabe­zón, de franceses e italianos también, cuya transmigración desde el laúd se conse­guía jugosa y llanamente. Aquella orquesta desterraba ese sonido metálico e hirien­te que suele hacer de las rondallas polo enemigo de ternuras y delicias: aquella orquesta, y esto era lo importante, buscaba un repertorio nutrido del fondo más recóndito y característico de nuestra música nacional, ese meollo que uno ya no sabe si es así o si así lo soñamos: autenticidad y hasta popularismo, pero con buen aire de europea ciudadanía. Aquella orquesta que dirigía el maestro Lago, se fue, casi nonnata, por nuestra desidia y por la elegante incapacidad para el machaconeo y para la intriga de su fundador. Así, con muy escasa conciencia de la pérdida, se esfumaba la maravillosa posibilidad de un instrumento único.»

 

 

 

 

 


19 comentarios to “Germán Lago”

  1. Esa foto de quien es? Germán Lago? Ami me parece que es el cuarteto Aguilar.
    Hay una foto de Don Germán en el libro “Los insrtrumentos de pua en España” Con la orquesta Ibérica.
    Rayito

  2. Ya lo se Rayito, pero no he encontrado ninguna foto del maestro. A ver si me puedes mandar una…
    JVC

  3. Esta foto es de la Orquesta Ibérica, Su director D. German Lago, en el centro. Yo le conocí personalmente. Mi padre,Pedro Ropero Muñoz está abajo a la derecha, con un gran laud -que inventó D. German-. Tengo otra foto mas moderna en la que se ve a D. Germán ya calvo y con el pelo totalmente blanco.

  4. Para Manuel Ropero Zamora: ¿estudiaste en el Instituto San Isidro allá por 1958?

  5. Para Manuel Ropero Zamora:
    Cuéntame algo más sobre ese gran Laúd que tocaba tu padre. ¿Es un archilaúd (español)? ¿tienes idea de como o afinaba? ¿aún lo conserva?. Saludos

  6. Porque no se editan ya sus arreglos ? Incluyendo incluso la partitura del Director.Hoy con los programas de ediccion de partituras es fácil. Yo me he arreglado algunas, y ayudan al director de estas agrupaciones.

  7. toco el laud en francia y me gusta mucho!!

  8. la foto que muestra la orquesta es muy guapa!!en francia no hay grande orquesta !!besos

  9. Este mensaje es para Manuel Ropero Zamora:
    Soy hijo tambien de antiguo componente de la Orquesta Iberica, me gustaria contactar contigo para intercambiar información.

  10. Estoy recopilando datos de la Orquesta Iberica, si alguien ha pertenecido a ella o es pariente de algún antiguo componente de ella, le agradeceria contactara conmigo para intentar recabar información, hay supervivientes de esta orquesta que les haría mucha ilusión.

    • Hola Ernesto, yo estoy interesadísima en tener cosas de Germán Lago (era tio de mi padre, osea, hermano de mi abuela), lo único que tengo yo son fotografías pero me gustaría tener más cosas. Vivo en Vigo,

  11. Me ha encantado esta foto en la que distingo entre otros a Manuel Grandío, Elisa Grandío, Eloy Alameda, Claudio Tabernero…
    Gracias

  12. Sería importantísimo para los amantes del plectro de este país, que se realizara un monográfico de la Orquesta Ibérica a cargo de hijos de miembros i miembros de la misma.
    Que incluyera fotos, programas, discografía, etc….
    Ánimo desde este blog a los que puedan realizar esa labor

  13. Al cabo del tiempo me emociona ver esta fotografía, que, por cierto, conservo en casa. Y es que me asaltan recuerdos del todo gratos al ver a mi padre Gregorio Rubio y a mi hermano Luis junto a sus amigos y compañeros. La verdad es que la Orquesta Ibérica era una maravilla.

  14. Pertenecí a la Rondalla del Colegio Virgen del Camino de León en la década de los sesenta. Creo que todas las piezas que tocábamos eran transcripciones del Maestro Lago, 35 en total.

    No existe ninguna grabación. Sería maravilloso encontrar esos discos de la Orquesta Ibérica de Madrid, descubrir ese maravilloso sonido que fascinó a Turina, Sopeña, Vallejo Nájera, Karl Wecher, etc

    ¿Alguien tiene una de estas joyas y puede permitirme escucharla?

    ¡MUCHAS GRACIAS!

  15. hola a tod@s estoy muy pero muy interesado en la obra de este mi convecino,y me gustaria mucho si alguien pudiese facilitarme algo de su trabajo,en forma de partituras(el pasodoble de gondomar etc)estaria muy agradecido al quien pudiese facilitarmela

  16. Hola!! Tengo relación muy cercana con alguien que es primo de dos componentes de la Ibérica: Luis y Felipe Ruiz Navalpotro. Me gustaría intercambiar información material…

  17. Hola a todos. Soy sobrina-nieta de D. Germán Lago Durán. Estoy impresionada porque veo tantas personas interesada en el “tio Gernán”, -así le llamabamos en casa-. A mi también me gustaría tener más información de él, ya que lo único que tengo son bastantes fotografías familiares, (también de la orquesta). Resido en Vigo y me llamo Mª José

  18. Hola María José,

    Yo soy de Coruña y estoy investigando sobre eltema. Puedes ponerte en contacto conmigo?? Escríbeme a minstrel_63@hotmail.com

    Saludos!! ;-) )

    Crisanto

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