Manuel Grandío
Manuel Grandío Arcis. Bandurrista. Nació el 28 de julio de 1920 durante una gira artística que sus padres realizaron por las Antillas. Estos eran integrantes del quinteto Grandío-Alameda. A la muerte de sus padres, sus tíos lo formaron musicalmente y lo iniciaron en la bandurria. Con ellos hace una serie de viajes por España dando conciertos en cafés, teatros y ferias de ciudades y pueblos del país. En Madrid tocó en:
Cafés: Salmantina, Comercial, Victoria, Magallanes, Atocha, Royal, etc.
Cines: Novedades, Embajadores, Metropolitano, Monumental Cinema, Avenida y
Doré.
Teatros: La Comedia, Muñoz Seca, Fuencarral, Chueca, Círculo de Bellas Artes. Escenarios: Plaza Monumental y Circo Price.
Películas: Luis Candelas y La casa de la Troya.
Durante esta época tuvo contacto con otros dos bandurristas que luego serían sus compañeros: Gregario Rubio y Santiago Nebot.
Una vez acabada la guerra civil sigue estudiando bandurria sin descanso y entra a formar parte de la Orquesta Ibérica de la que fue concertino, pues «Manolito,) –como le llamaba Lago- sobresalía por su facilidad de ejecución y dominio técnico.
Una vez disuelta la Ibérica, Manuel Grandío trata de formar una orquesta que sea reflejo de aquélla. En 1954 se hace cargo de la rondalla del Parque de Precisión de artillería al mismo tiempo que abre una guitarrería en la calle Almansa de Madrid con el nombre de «Gigran». La rondalla Santa Bárbara en 1957 y la del grupo financiero Fierro, dan paso a la del Instituto Nacional de Industria. En 1961 formó un grupo con los «supervivientes» de esas tres rondallas uniéndose en 1963 a algunos miembros de la desaparecida Ibérica. Todo esto desembocaría en la Orquesta de la Asociación Española de Pulso y Púa, que se pasó a llamar más tarde Orquesta Gaspar Sanz.
Formó parte de varios grupos de cámara de púa, destacándose el Quinteto Tárrega y el dúo que formaba junto a su hijo Roberto. Opinión avalada según el diario El Adelanto de Salamanca: .
<<Verdaderamente, la bandurria fue deliciosa, logrando unos volúmenes matizadísimos. El acompañamiento de guitarra le dio la sobriedad y ya se hizo evidente que el dúo poseía una excelente formación y un gran dominio instrumental. El rigor del tiempo y ritmo fue perfecto. La conjunción y afinación exactas. Ambos intérpretes se encuentran muy compenetrados y son excelentes lectores.»
Figuró como concertino en la Orquesta de laúdes que dirigió su hijo Roberto.
Publicó un Método de Bandurria y adaptó numerosas obras para todas las formaciones en que intervino. Su mayor éxito lo consiguió en la Olimpiada de la Púa (Zupmusik), de Berlín. Allí, el Dúo Grandío, acompañado por otros dos amantes de la música de púa pertenecientes a la Sociedad Artística Riojana -José Luis Rouret y Pedro Santolaya-, se presentó ante músicos de Japón, Francia, Austria, Alemania, Holanda, etcétera. Cuando todos ellos escucharon el concierto de bandurria y guitarra en la sala Ernst Reuter, quedaron maravillados. La bandurria era fotografiada, medida, palpada. Así lo demuestran diapositivas de tal evento.
El 17 de abril de 1979 ensayando con la Orquesta Gaspar Sanz la «Danza ritual del Fuego» de Falla, Manuel Grandío, que sabe lo cerca que está la muerte de su hijo Roberto, cae desplomado. Moriría tres días más tarde. Su hijo lo seguiría cuatro días después. Sus restos descansan hoy en el cementerio de San Justo en Madrid. Bajo la lápida colocada con motivo del primer aniversario de su muerte, una bandurria cruzada con una batuta, ambas de bronce, junto a una placa dedicada a su memoria. Hoy, su viuda, «Doña Florentina», sigue apoyando a sus discípulos. Ese mismo año de su muerte, y dentro del XIII Festival Internacional de Música de Plectro, se dio un concierto-homenaje a los Grandío, editándose un libro a su memoria que contenía poesías y partituras dedicadas al efecto. La música fue compuesta por Juan Miguel Villar.
Todas las ilusiones de «Don Manuel quedan bien reflejadas en este artículo de Segundo Pastor en el diario El Alcázar de 20 de junio de 1974:
«Manuel Grandío, concertista de bandurria desde muy joven, es considerado actualmente como la primera figura mundial. Objetivo de su gran labor ha sido y sigue siendo el conseguir la creación de cátedras de bandurria, laúd y archilaúd en los Conservatorios, así como la creación de una Orquesta Nacional de Instrumentos de pulso y púa.»

Conocí personalmente a
D.Manuel en la guitarreria de la C/Almansa,16 hera pequeñita y parece que le estoy viendo en el mostrador tocando su inseparable bandurria,no me estraña nada que llegara a ser la maxima figura,pués como digo siempre estaba tocandola.Buscando casa Gigran he dado con esta Web el motivo de buscar es que todavia conservo y toco la guitarra que me construyó el maestro que el tenia no me acuerdo como se llamaba pero si que era un hombre my mayor la guitarra me la construyo en el año 1964,está enperfecto estado tiene un ligero defecto pero por mal trato mio suena muy bien después de 30 años sin sacarla del estuche pero desde que me jubilé la toco todos los días y cada día suena mejor.
Siento su perdida,mis condolencias a su esposa y mi mas cordial saludo.-
Conocí y traté mucho a Manuel Grandío. Fuí componente y co-fundador de la orquesta de la Asociación Española de Pulso y Púa. Independientemente de sus dotes artísticas, indiscutibles (podía repentizar en cualquier clave con la bandurria) le recuerdo tal y como era: la bondad y el desinterés hechos persona. Estuve presente en el triste momento cuando, durante un ensayo en el local de la calle de la Palma, de Madrid, se sintió mal, le trasladamos a una vecina clínica de la Calle San Bernardo. De allí pasó a otra, cerca de Cuatro Caminos, cuya localización exacta no soy capaz de recordar. Murió tres días después. Yo tocaba el archilaúd. Mi nombre es José María Vega. He encontrado por casualidad éste blogg y me ha producido una múltiple impresión mezcla de pena, admiración, nostalgia, gratitud…… Me gustaría tener noticias de alguien con quien recordar los buenos ratos.
Hola Jo´sé Maria,soy del barrio de los Cuatro Caminos pertenecí a la tuna rondalla de la iglesia de San Antonio y conocí a D.Manuel en su guitarreria de la calle Almansa,l4 le compre la guitarra que hoy en día conservo.me quedaba muchas mañanas sentado en el banco que tenia al lado del mostrador escuchandole tocar la bandurria ,que maravilla verle y oirle,cuando me casé me cambié de barrio y lla perdí todo contacto con el.después de 35 aaños al jubbilarme hé vuelto a tocar la guitarra te puedo contar una buena anecdota respecto a su humanidad pero lo dejopara otra ocasión, te saludo atentamente y me alegro de haber encontrado otra persona que seguramente le ´há conocido más que yo.-